WNTD - Liberate
Día Mundial Sin Tabaco, 31 de mayo de 2000
Nota descriptiva Nº 3 de 5

Sugerencias para dejar de fumar

No es fácil dejar de fumar porque la nicotina en el tabaco es una droga potente que genera adicción. Sin embargo, muchos fumadores lo han logrado. El esfuerzo vale la pena, habida cuenta de los numerosos beneficios para la salud. Unos pocos días después de dejar de fumar, aumenta su capacidad pulmonar y disminuyen las probabilidades de sufrir un ataque cardíaco. Al cabo de unas pocas semanas, hacer ejercicio se torna más fácil. Después de algunos meses, disminuye la tos, aumenta la energía y su cuerpo está mejor preparado para combatir infecciones. En cinco años, la tasa de mortalidad por cardiopatías desciende a la de un no fumador, y la tasa de mortalidad por cáncer de pulmón ya solo es 50% mayor que la de una persona no fumadora.

Motivación

El elemento más importante para lograr abandonar el tabaquismo es la motivación. Si no está preparado para dejar el hábito, probablemente no lo logre. Piense en las razones que lo motivan. ¿Por su salud? ¿Por su familia? ¿Para ahorrar dinero? Sea cual fuere la razón, mantener su motivación en mente lo ayudará.

Consejos para dejar el hábito por cuenta propia

A pesar de que dejar el tabaquismo sin ayuda es difícil, la mayoría de los fumadores lo logran por cuenta propia. Si no puede conseguir ayuda, he aquí algunos consejos para ayudarlo:

  • Determine una fecha específica para dejar de fumar y respétela. No escoja una fecha que pueda causar estrés, como un día feriado.
  • Deje de fumar "en seco": el día que decida dejar de fumar, pase del número usual de cigarrillos que consume a no fumar nada. Disminuir la cantidad de cigarrillos por día o cambiar a cigarrillos con contenido "bajo de alquitrán" no constituyen buenas opciones para abandonar el tabaquismo, y no facilitan el proceso.
  • Entienda su comportamiento con respecto al tabaco y piense en las actividades o los lugares en su vida que asocia con el tabaquismo. Debe evitar esas actividades y esos lugares en la medida de lo posible. Por ejemplo, si fuma cuando bebe alcohol, tal vez necesite consumir bebidas no alcohólicas, o evitar concurrir al bar. Si fuma después de las comidas, planee realizar una caminata corta en cambio.
  • Esté preparado para los efectos de la abstinencia, como deseo de la nicotina, irritabilidad, ansiedad y mayor apetito, y planifique estrategias para adaptarse. Estos efectos significan sencillamente que su cuerpo se está ajustando a una falta de nicotina y esto es lo que usted quiere.
  • Prepare un plan de ejercicios realista que sea apropiado según sus actividades diarias. Un pequeño incremento en el peso (generalmente de dos a cuatro kilos) después de abandonar el tabaquismo es natural por varias razones. En primer lugar, probablemente usted buscará sustitutos orales, como alimentos, para reemplazar los cigarrillos. Además, la nicotina suprime el apetito y aumenta el metabolismo, de manera que cuando usted deja de fumar, el apetito se incrementa y el cuerpo no metaboliza la energía tan rápidamente. Sin embargo, el apetito descenderá al nivel normal al cabo de unas pocas semanas. El ejercicio lo ayudará a conservar el peso entretanto y lo mantendrá ocupado de manera que piense menos en fumarse un cigarrillo.
  • Consiga el apoyo de su familia y amigos. Incluso puede intentar dejar de fumar al mismo tiempo que un amigo o un miembro de la familia. Recuerde que no está solo. La mayoría de los fumadores desean dejar el hábito y muchos en su comunidad y en todo el mundo intentarán hacerlo al mismo tiempo que usted.

Conseguir ayuda externa

Si no puede dejar "en seco", quizá sea porque su nivel de adicción física a la nicotina es alto. En tal caso, los tratamientos farmacéuticos pueden ser útiles, por ejemplo con productos sustitutos de la nicotina y buproprión, que contribuyen a aliviar los síntomas físicos de la abstinencia de nicotina. Estos tratamientos pueden aumentar las probabilidades de abandonar el hábito.

La orientación conductual por profesionales de la salud, ya sea individualmente o en grupos, también aumenta sus perspectivas de éxito en gran medida. Cuando la orientación y los tratamientos farmacéuticos se emplean conjuntamente, las tasas de éxito en la abstinencia son incluso más altas.

Lamentablemente, en muchos países, es posible que los tratamientos farmacéuticos no se encuentren disponibles o que sean costosos. Y son pocos los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales en países en desarrollo en las Américas que ofrecen orientación para dejar de fumar. Los profesionales de la salud como los médicos, que están en una posición ideal para proporcionar asesoramiento, poseen escasa o ninguna capacitación sobre métodos para abandonar el hábito de fumar, y a menudo fuman ellos mismos.

Las personas pueden contribuir a modificar esta situación si crean la demanda para estos servicios. Dígale a su doctor o enfermera de la comunidad que le gustaría recibir ayuda para dejar de fumar. Comuníquele a sus representantes políticos elegidos que, en su opinión, los servicios de salud deberían ofrecer asistencia a los fumadores que se proponen dejar el hábito. Comuníquese con la sociedad de lucha contra el cáncer, la asociación relacionada con las enfermedades del corazón o la asociación para las afecciones pulmonares y pregunte si pueden proporcionar orientación.

Recuerde...

La mayoría de los fumadores no dejan el hábito la primera vez. Cada intento para dejar de fumar mejora su salud. A pesar de que no lo logre al principio, estará mejor preparado para su próximo intento para abandonar el tabaquismo.

Para más información:

Heather Selin (202) 974-3383; selinhea@paho.org

Bryna Brennan (202) 974-3457; brennanb@paho.org