Noticias e Información Pública
Comunicado de Prensa

OPS: Región de las Américas lidera estadísticas mundiales en muertes, consumo, patrones y trastornos por alcohol

Una nueva publicación de la Organización Panamericana de la Salud subraya razones cruciales para considerar al alcohol una urgente prioridad para la salud pública en el hemisferio. Se estima que ya en el año 2002 el alcohol produjo en la Región la muerte de una persona cada dos minutos.

Washington, D.C., 4 de diciembre de 2007 (OPS)—El consumo de alcohol en las Américas es aproximadamente un 40% mayor que el promedio mundial. Así se afirma en una nueva publicación de la Organización Panamericana de la Salud que, al tiempo de evidenciar que el consumo y los patrones de ingesta de alcohol en las Américas se hallan ya en niveles perjudiciales y la Región supera las medias globales para muchos de los problemas relacionados con el alcohol, afirma categóricamente también la necesidad crítica de iniciar acciones a nivel nacional para transformar al alcohol en una prioridad de salud pública en el hemisferio.

En respuesta a la pregunta de por qué el alcohol es una amenaza para la salud pública en la Región, la nueva publicación de la OPS Alcohol y Salud Pública en las Américas: un caso para la acción, afirma en su introducción que existen varias razones cruciales para considerar al alcohol una urgente prioridad en los Estados Miembros. La publicación afirma que las Américas superan a las estadísticas medias globales en muertes relacionadas con el alcohol, en consumo de alcohol, en patrones de consumo de alcohol y en trastornos por el uso del alcohol.

La principal autora de este nuevo reporte es la Dra. Maristela G. Monteiro, Asesora Regional sobre Alcohol y Abuso de Sustancias de la OPS, con quien ha trabajado un amplio panel de expertos.

A pesar de las amplias variaciones subregionales, "el valor promedio de consumo per cápita de alcohol en las Américas es de 8.7 litros, lo cual está muy por encima de la media global de 6.2 litros", afirma la Dra. Monteiro.

La Asesora Regional y el equipo que con sus aportes ha hecho posible este estudio pionero expresaron con preocupación que el papel del alcohol como factor causal de problemas sociales y de salud ha alcanzado en las Américas un nivel que hace imperativa la acción urgente para poder revertir en los países y la Región las estadísticas epidemiológicas de este fenómeno y sus consecuencias.

El informe señala que países industrializados y desarrollados como Estados Unidos y Canadá, tienen un elevado consumo per cápita (9.3 litros de alcohol puro per cápita para personas de 15 años de edad o más). Se estima -continua el informe- que (aquí) hay un 11.2% de bebedores intensos y un consumo promedio de 14.3 litros por bebedor adulto.

"El consumo excesivo episódico es especialmente prevalente entre jóvenes en varios países de la Región. El patrón de ingesta promedio entre adultos en la mayoría de los países de las Américas es de riesgo para la salud", afirma el estudio, que añade además que la mayor parte de la carga de morbilidad por alcohol en la Región recae sobre Centroamérica y Sudamérica. "Se estima que en el año 2002, el alcohol produjo la muerte de una persona cada dos minutos en la Región".

La Dra. Monteiro señala que entre los jóvenes, el alcohol es la droga predilecta. Las investigaciones sugieren que los niños están comenzando a beber ya desde los 10 años de edad. En el 2002, al menos 69.000 muertes de personas entre 15 y 29 años de edad se atribuyeron a la ingesta de alcohol. "El alcohol no es una mercancía ordinaria", afirma la Asesora Regional de la OPS. "El alcohol es una droga con efectos tóxicos, además de otros peligros intrínsecos, como intoxicación y dependencia. Si se consume en exceso, el alcohol puede causar muerte, enfermedades crónicas, accidentes, lesiones y numerosos problemas sociales".

Políticas sobre alcohol

La Dra. Monteiro ha insistido reiteradamente en la necesidad de que los Estados Miembros de la OPS desarrollen, formulen y apliquen políticas sobre alcohol. Ahora, con una amplia descripción de la problemática epidemiológica gracias a una detallada riqueza de datos y estadísticas, la nueva publicación de la OPS entrega a las Américas la evidencia de "un caso para la acción". En este sentido, el compromiso y la voluntad políticas se ven como factores decisivos para emprender una seria y consistente respuesta panamericana a este reto regional.

"El tema de los daños relacionados con el alcohol en la Región aún no se lo ha visto asociado con políticas sobre alcohol bien desarrolladas", afirma la experta de la OPS. "Algunos países tienen respuestas políticas sofisticadas y bien desarrolladas para las consecuencias sociales y sanitarias del uso perjudicial de alcohol, aunque su implementación en el país -lamenta la Dra. Monteiro- varia de un estado a otro, e incluso de una Región a otra". La mayoría de los países tienen políticas compatibles con las últimas evidencias de las investigaciones, aunque "en la práctica no se aplican".

La publicación OPS hace referencia expresa y explica el por qué de la necesidad para fijar límites legales mínimos de edad en base a los especiales riesgos para el desarrollo que representa la ingesta en la juventud y adolescencia; de implementar y estructurar fehacientemente restricciones sobre disponibilidad de bebidas alcohólicas y sobre su venta al por menor, y sobre aspectos de legislación y políticas nacionales en cuanto a precios e impuestos, que han mostrado tener un efecto muy significativo en la reducción de la morbilidad y mortalidad por cirrosis y otras enfermedades crónicas y en los índices de violencia que se asocian con una ingesta excesiva.

La publicación también enfatiza la importancia de normativas y regulaciones sobre conducción en estado de ebriedad que permitan reducir las lesiones y muertes prematuras que se derivan del manejo de vehículos motores después de haber bebido. Para la OPS, estas políticas deben acompañarse de programas encaminados a aumentar la conciencia pública sobre el riesgo de conducir bajo los efectos del alcohol. En tal sentido, el estudio señala que aunque existen, los límites de niveles de alcohol en la sangre a la hora de conducir no se aplican en la mayoría de los países. "Y la policía muchas veces ni siquiera tiene el equipo para realizar estas mediciones en conductores que están potencialmente bajo la influencia del alcohol".

10 componentes para la acción

El patrocinio y publicidad del alcohol en las Américas se destaca como un enorme problema que actúa en detrimento directo frente a la salud pública de todos, especialmente entre los jóvenes y otras poblaciones vulnerables.

"Los patrocinios son una parte importante de la comercialización y promoción del alcohol y están diseñados para expandir el mercado, muchas veces dirigidos directamente a los jóvenes y otros grupos vulnerables", afirma la publicación. "Los patrocinios cubren eventos deportivos y juveniles, eventos culturales, así como celebraciones y eventos nacionales". Todo ello, afirma la Dra. Monteiro, permite que el beber alcohol no solo se convierta en parte esencial de la vida social sino que contribuye a percepciones positivas sobre el consumo.

La publicación de la OPS señala finalmente que la situación del alcohol en la Región y el vacío de políticas de real aplicación en los países muestran la necesidad de un enfoque consistente, comprehensivo y eficaz para abordar los daños asociados con el alcohol. Por ello, el documento concluye con una base para la acción integrada por estos 10 componentes que a continuación se resumen:

1. Establecer mecanismos legislativos y reglamentarios para la producción y venta de bebidas alcohólicas 2. Establecer un sistema impositivo adecuado para las bebidas alcohólicas 3. Reglamentar o prohibir la publicidad o promoción de las bebidas alcohólicas 4. Tratar el tema del manejo en estado de ebriedad 5. Integrar y difundir programas de prevención e identificación temprana e intervenciones breves en la atención primaria de la salud 6. Desarrollar sistemas de tratamiento accesibles, integrados en el sistema general de salud 7. Desarrollar sistemas de información para monitorear el consumo y los daños del consumo excesivo del alcohol 8. Aumentar la conciencia pública y el apoyo a políticas efectivas 9. Apoyar y proveer recursos para acciones comunitarias, y 10. Considerar al alcohol en los acuerdos comerciales como una mercancía especial

"La OPS tiene áreas de trabajo ya existentes que pueden contribuir a una estrategia coordinada y beneficiarse de ella", dijo la Dra. Monteiro desde Washington, D. C. "Las áreas incluyen, entre otras, prevención de la violencia y las lesiones, salud mental, control del tabaco, prevención de enfermedades no transmisibles, nutrición y salud, género y salud, salud infantil y adolescente, salud indígena y promoción de la salud".

Alcohol y Salud Pública en las Américas: un caso para la acción, se puede acceder gratuitamente presionando en el siguiente enlace:

Revista Perspectivas de Salud

Otras Publicaciones OPS/OMS

La OPS fue establecida en 1902 y es la organización de salud pública más antigua del mundo. Es la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud y trabaja con los países para mejorar la salud y elevar la calidad de vida de sus habitantes.

Para mayor información, b-roll y fotografías por favor comunicarse con , Area de Información Pública, tel. 202-974-3699, fax 202-974-3143.