Noticias e Información Pública
Comunicado de Prensa


La vida es pluralidad. La muerte es uniformidad. Al reprimir diferencias y peculiaridades, al eliminar diferentes culturas y civilizaciones, el progreso debilita la vida y fortalece la muerte, nos empobrece y mutila. Cada visión del mundo que se extingue, cada cultura que desaparece, disminuye la posibilidad de vida.
Octavio Paz (El Laberinto de la Soledad)

Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2008 (9 de agosto)
Un modelo de éxito para las Américas: Guamaní (Quito, Ecuador)

Interculturalidad de altura en salud

Quito, Ecuador, 8 de agosto de 2007 (OPS)—El Área de Salud #19 de Ecuador le corresponde a un territorio ubicado al sur de la ciudad de Quito de unos 70 kilómetros cuadrados denominado Guamaní.

Proyecciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos de Ecuador (INEC) estimaron que la población de Guamaní en el 2007 superaba la cifra de 94.000 personas. El 40% es indígena, más de la mitad es migrante, y aproximadamente el 30% trata de sobrevivir con menos de un dólar diario. Pero Guamaní se escribe hoy en los anales de la salud pública ecuatoriana con orgullo y en letras de molde por lo que allí ha acontecido en las últimas dos décadas.


(Fotos de José Carnevali/OPS)

Íntimos conocedores -y también actores centrales de estos desarrollos- explican que a partir de mediados de los años 70, la miseria y la falta de oportunidades en Ecuador hicieron que muchas demarcaciones del país andino -tales como Guamaní- comenzaran a experimentar una gran erosión migratoria de su población.

Complejo panorama

La crisis política, económica y social en Ecuador se prolongó por espacio de muchos años; afectó a todos los sectores e impactó mayormente a los grupos más vulnerables y desprotegidos.

El Perfil del Sistema de Servicios de Salud de Ecuador del 2001 realizado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) junto con instituciones ecuatorianas, da una idea del estado de cosas en Ecuador a finales de los años 90.

"El deterioro de las condiciones de vida -señala el documento- se evidencia en el incremento de la pobreza de 46% en 1998 a 69% en 1999-2000 (...). La prevalencia de desnutrición en menores de 5 años es superior al 40%, según datos para 1998. "(...) Un 25-30% de la población ecuatoriana carece de acceso regular a servicios de salud".

Al referirse al contexto social, el documento estipulaba que "a medida que se ha profundizado la crisis fiscal, la inversión social (educación, salud, trabajo y bienestar) ha tenido un descenso de 36% en 1996 a 17% en el 2000. (...) El gasto público en salud bajó de 1,43% del PIB en 1985 a 1,1% en el año 1995, y a 0,55% del PIB en 1999".

Severos niveles de inequidad en salud y en otros aspectos y sectores vitales también son evidenciados. "En 1995, el quintil más pobre de la población recibió el 7,6% del gasto en salud, mientras que el quintil más rico recibió 38,1%. En el ámbito educativo, sólo 53% de la población indígena accede a la educación primaria, 15% a la secundaria y menos de 1% a la superior. También persiste una alta tasa de analfabetismo, 10.2% en mayores de 15 años, afectando más a las mujeres indígenas del área rural andina, 30%. Igualmente se registra un 54% de desnutrición en la población indígena menor de 5 años. En 1999 la población en pobreza alcanzó 69% a nivel nacional, 55% a nivel urbano y más del 80% en el rural".

Muchos ecuatorianos emigraron hacia países como España o Estados Unidos. La crisis también llevó a miles de personas de zonas rurales y de las provincias a buscar cómo salir adelante en grandes urbes como Guayaquil o en los aledaños periféricos de Quito, capital situada a casi tres kilómetros de altura sobre el nivel del mar.

El crecimiento censal de Guamaní fue particularmente extraordinario. La zona ensanchó de tal manera que en muy pocos años el municipio pasó a formar parte del gran Quito. Datos del INEC indican que en 1994 su población era de 50.485 personas. En el 2000 la cifra subió a 84.715 y hasta 94.138 en el 2007.

Un nuevo y típico cinturón de miseria quedaba así 'formalmente' constituido. Y con él, un sinnúmero de 'invasiones' o asentamientos humanos, siempre en constante crecimiento y exentos casi por completo de infraestructura sanitaria, saneamiento o de un mínimo equipamiento urbano. Todavía hoy, aproximadamente un 80% de las familias posee agua potable; apenas un 60% cuenta con alcantarillado. La recogida de basuras sólo cubre a la mitad de los residentes. La energía eléctrica no llega a todos.

Guamaní en la actualidad se erige como cabecera de un área de salud donde se despliegan muchos de estos barrios o 'tugurios' urbano-marginales. Guamaní ha sido objeto de mejoras, especialmente en años recientes. No obstante y según estimaciones diversas, todavía hoy adolece de un nivel de pobreza que supera al 60% de la población.

Frente de Lucha

Personal del Área de Salud 19 consultado reconoce que la emigración ha permitido una inusual entrada de divisas en concepto de remesas familiares o envíos monetarios de emigrantes desde el exterior. Se estima que en Ecuador, al igual que en otros países de la región como por ejemplo México, las remesas sólo son superadas por los dividendos procedentes de la explotación y comercialización del petróleo como fuente nacional de ingresos.

La agencia española de noticias EFE informó que solo los ecuatorianos residentes en Madrid enviaron a Ecuador 551,8 millones de dólares en el 2006, pasando a 647,9 millones apenas un año después. En su discurso de toma de posesión, el Presidente de la República, Rafael Correa, proclamó que "en nuestro país, los exiliados de la pobreza suman millones y, paradójicamente, son quienes con el sudor de su frente han mantenido viva la economía a través del envío de remesas". El presidente Correa dijo a continuación: "Que a todos les quede claro: a este país lo mantienen los pobres".

Pero la explosión migratoria también ha agudizado un complejo proceso de desintegración familiar acompañado de un crecimiento exponencial en la propensión al uso de drogas y al abuso de alcohol; a la criminalidad y delincuencia; a un bajo rendimiento académico; y al abandono y deserción escolar. El maltrato y la violencia dirigidos hacia la mujer y la niñez también hacen parte fundamental del perfil epidemiológico imperante en Guamaní.

La crisis económica, la miseria, la falta de oportunidades y una virtual ausencia del Estado en la protección de los derechos y en la provisión de necesidades básicas a la población no fueron sino acicates para que representantes y activistas de la sociedad civil en Guamaní dieran -individual y colectivamente- un paso de gigante que con hambre de pan y horizontes pavimentó con su protesta un camino a la acción a través de la lucha y la participación.

Estos operativos de base ciudadana decidieron a mediados de los años 80 dar un sonado golpe de timón al discurrir de sus vidas. Dicho de otro modo y aprovechando otro concepto que aparece plasmado en un interesante informe realizado conjuntamente por Flacso y Petroecuador sobre desarrollo sostenible en el país andino, el aprendizaje de lo político (en Guamaní) partió de un movimiento estructurado en la base y liderado por comunidades conscientes de la necesidad de relacionar las problemáticas del territorio, identidad y cultura, con participación.


El Dr. Jorge Chávez, Director del Área de Salud #19 de Guamaní.

Este 'proceso social de alta envergadura' sustentado en buena medida con la fuerza de organización y compromiso de indígenas y sus entidades, logró en pocos años conformar en el sur de Quito una red de servicios activada y propulsada por un movimiento conocido allí como 'Frente de Lucha'. Los líderes y actores de este Frente hicieron del derecho a la salud de todos y para todos el epicentro de su accionar.

"Lo que se ha podido hacer y se está haciendo en Guamaní es fundamentalmente el desarrollo de una propuesta de la propia comunidad, donde ella misma, con sus líderes, es la que autogestiona las actividades", afirmó el Dr. Jorge Chávez, Director del Área de Salud #19 de Guamaní.

Democratización activa

Mayra Flores y Silvana Karate atienden la farmacia del Área de Salud 19 de Guamaní, y como la mayoría del personal, hacen parte de diversos comités locales del Frente de Lucha.

Lo que estamos haciendo en Guamaní, aseguraron, es el resultado de una "democratización activa de la gestión sanitaria". En este sector del sur de Quito, dijeron, "negarle la atención al paciente no es algo viable".

La Dirección de Salud de Pichincha (provincia a la que pertenece Guamaní), señala que la visión del Área de Salud #19 es convertirse en el 2010 en la Primera Área Demostrativa de Salud del Ministerio de Salud Pública que en Ecuador hace operativo en forma efectiva "un modelo integral y plural de gestión-atención enfocado en la salud familiar y comunitaria y con una amplia participación de los conjuntos sociales, en coordinación interinstitucional y con propuestas innovadoras".

Estos dos términos de "primera" y "demostrativa" se justifican en el hecho de que anteriormente no existían en Ecuador experiencias desde el Estado, en forma oficial, en ese sentido de integralidad y pluralidad de gestión-atención. Se trata por ello de un esfuerzo participativo sin igual y por ello considerado como primicia a nivel de este país andino oficialmente declarado plurinacional y multicultural, y al interior de su Ministerio de Salud Pública.

Capacidad resolutiva

En respuesta a las necesidades de la ciudadanía, el Dr. Chávez explicó que el Área bajo su responsabilidad emplea métodos, procedimientos de promoción sanitaria y de prevención de enfermedades que ya incluyen el uso de diagnósticos, tratamientos y procesos de rehabilitación propios de la medicina convencional como de la medicina alternativa y tradicional, integrando para ello recursos terapéuticos de diversas especialidades con el propósito de ampliar la capacidad resolutiva del sistema de salud.

"Aquí no hay una división entre el profesional de la medicina y la comunidad", aseguró el Dr. Chávez. "Somos los médicos los que debemos ir rompiendo esa brecha. Otra cosa importante es que aquí no se trabaja únicamente en la parte curativa sino sobretodo en la parte preventiva".

Funcionarios de la Dirección Nacional de Salud Intercultural de Ecuador, órgano dependiente del Ministerio de Salud Pública, plantean como algo ampliamente reconocido el hecho de que el modelo biomédico aporta una visión de la salud que, con el rango de científico, ha impuesto de forma unilateral sus proposiciones.

"Es verdad que el sistema continúa resolviendo aspectos de salud y enfermedad", afirma la entidad de Salud Intercultural. "Pero no lo es menos que mantiene severas restricciones al enfrentar problemas sanitarios en comunidades y pueblos indígenas. Esto se debe, entre otros, a que los conjuntos sociales de nacionalidades y pueblos indígenas disponen de sus propias tradiciones y formas de mantener la salud y curar la enfermedad. Las restricciones del modelo biomédico no solo atañen a este segmento importante de población, sino también a diferentes grupos rurales y urbano marginales que por sus condiciones de pobreza y particularidades culturales han quedado y quedarán permanentemente excluidos de este sistema de intervención".

"¿Por qué no va a poder venir?"

Desde esa Dirección Nacional se caracteriza al modelo biomédico por mantener bajas coberturas en relación al total de la población que demanda sus servicios; por tener costos elevados en relación a la capacidad de pago de individuos y familias, incluido el dinero necesario para el transporte y las movilizaciones; por ser culturalmente inadecuado al no contemplar las prácticas culturales y cosmovisiones de los usuarios en el binomio salud-cura de la enfermedad; y por no mostrar equidad en materia de género y etnia.

"En Guamaní tenemos la medicina convencional y la alternativa, la tradicional y la medicina andina", explicó el Dr. Chávez. "Lo más importante es la concientización de nuestros profesionales respecto a nuevas formas de atender la salud", reiteró. "¿Puede el shamán (médico tradicional) venir aquí? Y digo yo, ¿por qué no va a poder venir? El paciente es el que busca soluciones de salud. Aquí la comunidad entiende, acepta y decide el tipo de medicina con el cual desea ser atendida. Los practicantes de la medicina andina nos vienen a decir: 'Yo le puedo curar una tuberculosis sin la química que ustedes manejan'. La satisfacción del usuario habla por sí misma", argumentó.

La evolución de indicadores fundamentales como atención prenatal y del parto ha experimentado en Guamaní y en otras provincias ecuatorianas crecimientos sustantivos desde la progresiva aplicación de dinámicas de interculturalidad en salud.

"Estas señoras saben cómo dar a luz. Lo hacen verticalmente", explica el Dr. Vázquez. "Cuando antes venían y automáticamente les decíamos que se tumbaran, ellas nos decían: 'Mire Doctor, así no me viene el pujo'. Sobre esto yo no tengo realmente nada que decir".

Evidencias


El enfoque que se le ha dado a la salud pública en Guamaní está reportando además resultados tangibles. La evolución de estos indicadores afianza y sustenta el orgullo de la comunidad y la satisfacción de líderes ciudadanos y del personal de salud de Guamaní. Esta positiva evolución es objeto de la admiración de funcionarios ministeriales y gubernamentales. Y también recaba la atención de otros gerentes y salubristas que no han alcanzado o sostenido semejantes niveles generales de mejora en el bienestar y de salud de la ciudadanía.

En Guamaní, porcentajes de cobertura como el de la administración de la vacuna Bacille Calmette-Guerin (o BCG) para tratar de prevenir la tuberculosis, pasó del 59% en 1995 al 128% en el 2006.

No obstante las severas reducciones presupuestarias y de gasto social y en salud mencionadas con anterioridad, las coberturas de la vacuna DTP contra la difteria, el tétanos y la tos ferina en niños menores a un año experimentaron aquí en el sur de Quito incrementos similares. La cobertura por DTP en Guamaní en 1995 fue de un 61%. En el 2002 llegó hasta el 106%.

Otro tanto pasó con los citados controles prenatales. Dentro de este rubro, los índices pasaron de un 63% en 1995 al 98% en 1999, llegando a un 146% en el 2006. De igual manera, la atención al parto pasó del 11% en 1997 a un 44% en el 2006.

"Ya no lo para nadie"

Luis Fernando Calderón ejerce hoy como Director Nacional de Salud Intercultural luego de haber sido designado para el cargo por la médico y cirujana Dra. Caroline Chang, Ministra de Salud Pública de Ecuador. Pero anteriormente, Calderón estuvo también involucrado con los desarrollos en salud y activismo que han hecho de Guamaní el modelo que hoy representa.

Calderón no oculta su admiración y orgullo cada vez que regresa allí por motivos oficiales o a instancias personales. Estas visitas son frecuentes por ambas razones. "El sur de Quito es una bomba de tiempo", aseguró en referencia al potencial demostrativo para el resto del país de la extraordinaria dinámica, organización y participación social que se ha logrado en Guamaní. Calderón destacó que las dinámicas que están aconteciendo en el campo de la salud pública en Ecuador tampoco serían posibles sin los esfuerzos y la voluntad política de la actual gestión gubernamental y del ministerio de salud en particular en su énfasis por promover e impulsar el nuevo modelo de atención familiar y comunitaria.

Al igual que en Guamaní, en Ecuador "está teniendo lugar un amplio proceso de transformación del sector salud con un claro enfoque intercultural donde la implantación de los modelos interculturales está paralelamente fortaleciendo un uso sistemático de las medicinas tradicionales, alternativas y complementarias", afirmó Calderón.

El 'Frente de Lucha' en Guamaní, explicó, comenzó propiamente hace unos 12 años y desde su inicio se ha caracterizado por ser un modelo con un altísimo nivel de participación social dotado de una extraordinaria y efectiva capacidad de organización y gestión que al interior del centro de salud y de sus cuadros operativos se basa en la educación continua del personal, con capacitación en gerencia y en desarrollo de proyectos.

"Es un modelo que ya no lo para nadie", afirmó Calderón. "Aquí con la comunidad no hay tonteras".

"Aquí se ejerce un modelo de atención pública de salud integral", afirmó por su parte Inés Vásconez, coordinadora del Área de Salud 19. Vásconez, quien tiene una maestría en gestión de servicios de salud, explica que el centro atiende diariamente a una media de 250 personas, siendo indígena hasta el 30%.

"Mucha de nuestra gente aquí proviene de la sierra central", matizó el Dr. Chávez. "Tenemos a muchos indígenas que han migrado hasta aquí del campo a la ciudad. El 60% de nuestra población proviene de otras provincias como Cotopaxi, Chimborazo, Loja, El Oro, Tunguragua, Imbadura y otras".

Las estadísticas sobre morbilidad en Guamaní correspondientes al 2006 indican que las visitas e intervenciones más frecuentes tienen que ver mayoritariamente con infecciones respiratorias agudas (más del 30%), y en menor medida con parasitosis, el creciente problema de la cérvico-vaginitis, así como diarreas, anemia, hipertensión arterial, cefaleas, dermatitis, artrosis y desnutrición.

Carácter y prestigio

Expertos en medicina tradicional y en metodologías alternativas y complementarias se encargan del tratamiento de muchas de estas enfermedades o desequilibrios. Es algo que por completo define y le da a Guamaní el carácter y el prestigio que el Área de Salud ha adquirido no solo en Quito sino a nivel nacional.

Datos correspondientes al 2006 revelan que ese año miles de pacientes fueron atendidos con métodos y disciplinas de la medicina alternativa tales como biomagnetismo, terapia neural, homeopatía, acupuntura o sintergética, entre otros. Cinco mil quinientos diecisiete pacientes para ser exactos.

En otros países de Europa o en los Estados Unidos, estos tratamientos pueden llegar a ser enormemente costosos e inaccesibles para la mayoría. En Ecuador, sin embargo, la incorporación formal de estas metodologías no responde a modas o caprichos del momento sino a evidencias y experiencias muchas veces sustentadas en prácticas milenarias como las intervenciones que hacen parte del imperecedero saber ancestral de muchos pueblos indígenas.


Estos conocimientos y conjunto de saberes aquí están al alcance de personas con recursos mínimos. Aún más importante, como en Guamaní y crecientemente en otros centros y proveedores de la salud pública, hacen ya parte de la oferta y la demanda nacional de servicios.

"Los resultados son muy buenos", afirmó el Dr. Fausto Molina, médico general en Guamaní y experto en biomagnetismo. "Son resultados documentados", subrayó.

Ni mejores ni peores

Expertos afirman que no se ha de subestimar en modo alguno el avance logrado en Ecuador gracias a la lucha de las comunidades y representantes de organizaciones indígenas y de la sociedad civil como las radicadas en este sector urbano de la metrópoli quiteña. Como se indica en un documento de la Dirección Nacional de Salud Intercultural, allí se ha entendido que no existen culturas sanitarias mejores ni peores.

Esta realidad ha comportado -y lo sigue haciendo- el diálogo entre culturas sanitarias tradicionales y contemporáneas que no compiten entre sí, sino que convergen hacia una síntesis cultural de sus tecnologías. "Es un escenario de poder compartido" de los diferentes modelos.

Esa búsqueda y desarrollo de escenarios compartidos es lo que motivó hace varios años la decisión de traspasar (descentralizar) de Washington a Quito la sede de la Iniciativa de Salud de los Pueblos Indígenas de las Américas de la OPS.

"La propuesta de incorporación del enfoque multicultural de la salud en el trabajo con poblaciones multiculturales (como en Ecuador) tiene relevancia para comprender el lugar que cada una de las culturas ocupa en las sociedades y los determinantes sociales que afectan sus condiciones sociales y su estado de salud", afirmó la Dra. Rocío Rojas, Asesora Regional de la Iniciativa de Salud de los Pueblos Indígenas de la OPS e íntima conocedora de la experiencia en Guamaní.

Para esta Iniciativa, el reto en el logro de la equidad en salud es que ésta equidad se de dentro de una dinámica intercultural. En este sentido, la Dra. Rojas celebra los desarrollos en Guamaní y en otros centros de salud de Ecuador de cara al conjunto de las Américas y al porvenir, la salud y el buen vivir de sus pueblos, incluidos los más de 45 millones de indígenas. El Ministerio de Salud Pública de Ecuador sustenta su propuesta sobre medicinas tradicionales, alternativas y complementarias sobre el concepto de buen vivir, o buena vida, o vida digna. En la cultura kichwa la idea se denomina sumak kausai (o pender pujustin, dentro la cultura de la nacionalidad shuar.

Desde esa instancia gubernamental se explica que el sumak kausai representa lo bello, lo hermoso, la vida en armonía consigo mismo y con la familia ampliada (el ayllu); encarna sus inteligentes y amorosas relaciones con la naturaleza y los espíritus protectores. "Es la integración del sumak allpa, la 'buena tierra' (el hábitat de los pueblos), con el runa yachay, la 'sabiduría ancestral' de los sanadores indios (...). La enfermedad, por tanto, es la ruptura del sumak kausay, en cualquiera de sus lazos (espirituales, mentales, físicos y con la naturaleza)... lo que en el lenguaje de la sociología médica se conoce como los determinantes de afectación a la salud".

La Dra. Rojas asegura finalmente que "el desafío de la salud pública es traducir los datos cuantitativos y cualitativos a información operativa que apoye tanto la comprensión de la perspectiva indígena y sus recursos de salud como en la formulación de estrategias para la implementación de un modelo de salud culturalmente apropiado que proporcione atención de calidad en la dimensión técnica y desde la perspectiva del usuario".

Compromiso de equidad

En parecidos términos se expresó el Dr. José Luis Di Fabio, Gerente del Área de Tecnología y Prestación de Servicios de Salud de la OP, al destacar que los renovados esfuerzos de la OPS por consolidar la estrategia de Atención Primaria de Salud en las Américas, la prioridad otorgada a los procesos tendientes al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), junto a la necesidad de enmarcar los análisis y el abordaje de la salud de los pueblos indígenas en los procesos de la Comisión sobre Determinantes Sociales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se presentan como espacios propicios para avanzar en el compromiso pendiente de lograr la equidad en la Región.

"Únicamente en la medida en que todos nos comprometamos a trabajar juntos por esta causa, será posible la consolidación de sociedades plurales más equitativas e inclusivas para el disfrute de una vida digna", afirmó el Dr. Di Fabio.

(Algunas referencias etimológicas consultadas señalan que el término Guamaní significa "El espíritu de la vieja montaña")

Enlace de interés:

La OPS fue establecida en 1902 y es la organización de salud pública más antigua del mundo. Es la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud y trabaja con los países para mejorar la salud y elevar la calidad de vida de sus habitantes.

60 Years of the WHO
60 Años de la OMS

Para mayor información, b-roll y fotografías por favor comunicarse con , Area de Información Pública, tel. 202-974-3699, fax 202-974-3143.