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Resolución V —Salud de los Pueblos Indígenas

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Resolucin V—

EL CONSEJO DIRECTIVO,

Visto el Documento CD37/20 sobre la iniciativa Salud de los Pueblos Indgenas de las Amricas;

Tomando en cuenta las recomendaciones efectuadas por los participantes en la Reunin de Trabajo sobre Pueblos Indgenas y Salud, realizada en la ciudad de Winnipeg, Manitoba, Canad, del 13 al 17 de abril de 1993;

Reconociendo que las condiciones de vida y de salud que prevalecen entre una poblacin estimada en unos 43 millones de indgenas en la Regin de las Amricas son deficitarias, expresndose en una mortalidad excesiva por causas evitables y en una menor esperanza de vida al nacer, lo cual demuestra la persistencia y aun la acentuacin de las desigualdades de las poblaciones indgenas en relacin con otros grupos sociales homlogos;

Considerando las aspiraciones de los pueblos indgenas de asumir el control de sus propias instituciones y formas de vida, la necesidad de fortalecer su propia identidad, as como de que se respeten sus derechos en cuanto a la salud y al medio ambiente;

Reconociendo la particular contribucin de los pueblos indgenas al mantenimiento de la diversidad tnica y cultural de las Amricas, a la biodiversidad y al equilibrio ecolgico, y muy especialmente a la salud y nutricin de la sociedad;

Reconociendo la particular contribucin de los pueblos indgenas al mantenimiento de la diversidad tnica y cultural de las Amricas, a la biodiversidad y al equilibrio ecolgico, y muy especialmente a la salud y nutricin de la sociedad;

Resaltando la necesidad de revalorar y respetar la integridad de valores y prcticas sociales, culturales, religiosos y espirituales propios de los pueblos indgenas, incluidos aquellos que tienen relacin con la promocin y el mantenimiento de la salud, y con el tratamiento de las enfermedades y dolencias, y

Reiterando la importancia de la estrategia de transformacin de los sistemas nacionales de salud y de la propuesta de desarrollo de modelos alternativos de atencin a nivel de los sistemas locales de salud (SILOS) como un recurso tctico valioso y requisito fundamental para la superacin de los actuales problemas de dficit de cobertura, falta de acceso y baja aceptabilidad de los servicios de salud entre las poblaciones indgenas,

RESUELVE

  1. Adoptar el Documento CD37/20, que describe la iniciativa Salud de los Pueblos Indgenas de las Amricas y el informe de la Reunin de Trabajo de Winnipeg con las conclusiones y recomendaciones sobre las que se basa la iniciativa


  2. Instar a los Gobiernos Miembros a que:
    1. Promuevan el establecimiento o fortalecimiento de una comisin tcnica de alto nivel u otro mecanismo de concertacin que se considere apropiado, con participacin de lderes y representantes de pueblos indgenas, para la formulacin de polticas y estrategias, y el desarrollo de actividades de salud y medio ambiente dirigidas hacia poblaciones indgenas especficas;


    2. Fortalezcan la capacidad tcnica, administrativa y gerencial de las instituciones nacionales y locales responsables de la salud de las poblaciones indgenas, a fin de superar progresivamente la falta de informacin en este campo y asegurar mayor acceso a servicios de salud y atencin de calidad, contribuyendo as a mejores niveles de equidad;


    3. Pongan en marcha las acciones intersectoriales que corresponda en los campos de la salud y el medio ambiente, tanto a nivel del sector oficial como a travs de organizaciones del sector no gubernamental (ONG), universidades y centros de investigacin que trabajan en colaboracin con organizaciones indgenas;


    4. Promuevan la transformacin de los sistemas de salud y apoyen el desarrollo de modelos alternativos de atencin de la poblacin indgena, dentro de la estrategia de los SILOS, incluyendo la medicina tradicional y la investigacin sobre su calidad y seguridad;


    5. Promuevan el desarrollo de programas de prevencin de enfermedades y promocin de la salud para atender problemas y reas de mayor importancia en materia de salud indgena en sus pases.

  3. Solicitar
    1. Promueva la participacin de los indgenas y sus comunidades en todos los aspectos del trabajo de la Organizacin sobre salud de los pueblos indgenas;


    2. Identifique, dentro de los programas de cooperacin, recursos de cooperacin tcnica y preste apoyo a la movilizacin de recursos adicionales a nivel internacional y nacional para la puesta en marcha y evaluacin de la iniciativa Salud de los Pueblos Indgenas de las Amricas;


    3. Coordine el esfuerzo regional para promover la formacin de redes de informacin y colaboracin recproca entre organizaciones, centros e instituciones que trabajan en el campo de la salud de pueblos, organiza-ciones y comunidades indgenas, utilizando los mecanismos, iniciativas y programas de la Organizacin ya existentes en la Regin y en los pases, y procurando obtener la cooperacin de otros organismos y organizaciones;


    4. Ample las actividades de evaluacin de las condiciones de vida y situacin de salud para incluir a los pueblos indgenas de la Regin, con el fin de superar paulatinamente la actual falta de informacin en este campo tanto a nivel regional como a nivel de los pases;


    5. Promueva la investigacin colaborativa, a nivel de la Regin y pases seleccionados, en temas prioritarios de salud y atencin de la salud de los pueblos indgenas

(Aprobada en la cuarta sesin plenaria, celebrada el 28 de septiembre de 1993)


SALUD DE LOS PUEBLOS INDIGENAS

La 111a Reunin del Comit Ejecutivo examin el Documento CE111/20 relativo a la salud de los pueblos indgenas. Dicho documento y la iniciativa propuesta sobre la salud de los pueblos indgenas son el resultado de una recomendacin formulada por el Gobierno del Canad al Subcomit de Planificacin y Programacin, en abril de 1992, cuando ste aprob los planes para la realizacin de un taller hemisfrico destinado a considerar la salud y el bienestar de los pueblos indgenas de la Regin. El taller de consulta, que tuvo lugar en Winnipeg, Canad, en abril de 1993 inclua a representantes de los gobiernos y pueblos indgenas de 18 pases de la Regin. En el documento anexo se incluye informacin pertinente producto de las conferencias, las discusiones y los anlisis ocurridos en la reunin, adems de las recomendaciones para el futuro trabajo de la Organizacin y sus Gobiernos Miembros.

El Comit Ejecutivo formul comentarios sobre la calidad del documento, sobre la visin del Director al auspiciar esta iniciativa, y sobre la funcin del Gobierno del Canad y de la Sociedad Canadiense de Salud Internacional (CSIH) en la exitosa organizacin del taller.

Los Miembros hicieron notar el creciente inters de algunos pases y el nmero de esfuerzos nuevos o en marcha en favor de los grupos indgenas, los cuales han incluido la creacin de entidades gubernamentales para abordar necesidades especiales. La pobreza, la elevada tasa de desempleo y la falta de acceso a la educacin y a los servicios de salud, fueron algunos de los principales aspectos considerados. Se hizo hincapi en la necesidad de incluir a los grupos indgenas a todos los niveles del proceso y en la funcin de la OPS como catalizadora del cambio. Se sugiri que la riqueza de las culturas de los pueblos indgenas puede apoyar el desarrollo de modelos alternativos de atencin de la salud. Estos modelos incluiran la comunicacin social y la promocin de la salud. Los miembros apoyaron la estrategia de los sistemas locales de salud (SILOS) por considerarla apropiada teniendo en cuenta la diversidad entre los grupos de cada pas y de toda la Regin.

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1. INTRODUCCIÓN

La Iniciativa de Salud de los Pueblos Indgenas de las Amricas (SAPIA) que aqu se presenta tiene races profundas en la vida de los pases, de los pueblos indgenas y de la Organizacin. Si bien se reconoce que en los distintos pases de la Regin se han dado valiosas iniciativas dirigidas al mejoramiento de las condiciones de vida y situacin de salud de los pueblos indgenas del Continente, por lo general estos han sido esfuerzos espordicos y de corta duracin. La Organizacin ha prestado su cooperacin en varias de estas iniciativas en distintas oportunidades.

En abril de 1992, por propuesta de la Delegacin del Canad, a la que se sumaron las delegaciones oficiales de Mxico, Ecuador, Per y Bolivia, se incluy el tema en la 18a Reunin del Subcomit de Planificacin y Programacin (SPP) del Comit Ejecutivo de la OPS. En la presentacin del tema, se afirmaba que una iniciativa en materia de salud de los pueblos indgenas "quizs sea el tema de salud tcnicamente ms complejo y polticamente ms difcil del momento actual" (OPS, 1992). En respuesta a este desafo y como resultado de las deliberaciones, los miembros del SPP fueron unnimes en destacar la relevancia e importancia de primera magnitud del tema presentado y aprobaron la realizacin de una Reunin Regional de Trabajo en 1993, con la expresa recomendacin que tuviera el carcter participativo y de amplia consulta con representantes de los pueblos indgenas de las Amricas. Con el apoyo de la Organizacin y de otros organismos patrocinadores como el Centro de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC), la Sociedad Canadiense para la Salud Internacional (CSIH), representante tcnico de la OPS en Canad, se hizo cargo de los preparativos y organizacin de la Reunin de Trabajo sobre Pueblos Indgenas y Salud, que se llev a cabo en la ciudad de Winnipeg, Canad, del 13 al 18 de abril de 1993. Los resultados de esta reunin sirvieron de base para la formulacin de la Iniciativa SAPIA (Anexo I).

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2. LA REUNION DE TRABAJO SOBRE PUEBLOS INDÍGENAS Y SALUD —WINNIPEG, 1993

2.1 La Reunin de Trabajo sobre Pueblos Indgenas y Salud

La Reunin se llev a cabo en la ciudad de Winnipeg, en Manitoba, Canad, del 13 al 18 de abril de 1993, con la asistencia de 68 participantes, provenientes de 18 pases de la Regin de las Amricas. Estuvieron representados delegados de organizaciones, pueblos y naciones indgenas del continente, delegaciones oficiales de gobiernos, a la vez que organismos internacionales y organizaciones no gubernamentales.

La Reunin de Winnipeg fue de naturaleza consultiva, en la que se prepararon una serie de recomendaciones para la OPS, los Gobiernos Miembros y otras organizaciones, que fueron luego ratificadas por el plenario y los participantes. Durante las deliberaciones se identificaron y adoptaron los siguientes principios fundamentales, dentro de los cuales se condujeron los debates y surgieron las recomendaciones. Estos principios son los siguientes:

  1. la necesidad de un abordaje integral a la salud;
  2. el derecho a la auto-determinacin de los pueblos indgenas;
  3. el derecho a la participacin sistemtica;
  4. el respeto y la revitalizacin de las culturas indgenas, y
  5. la reciprocidad en las relaciones.

La Reunin de Winnipeg ratific la importancia de abordar la Salud de los Pueblos Indgenas en relacin con el contexto geopoltico y social, a la luz de los procesos histricos en curso.

2.2 El contexto geopoltico y social de la salud de las poblaciones indgenas en las Amricas

La acepcin "poblacin indgena" hace referencia a una diversidad de pueblos y culturas, sin respetar la identidad e idiosincrasia de cada pueblo en particular. Comprender la salud de los pueblos indgenas de las Amricas requiere reconocer la gran diversidad tnica y cultural, as como las complejas interrelaciones entre pueblos y culturas, identidad y salud.

Transcurridos los 500 aos de la llegada de los europeos a Amrica, resulta significativo que todava persista la falta de consenso y ambigedad sobre la categora "indgena" (tambin denominados nativos, indios, Amerindios, aborgenes, autctonos, etc). La tendencia general de los pases de las Amricas ha sido utilizar definiciones cambiantes, o simplemente omitir la calificacin tnica en los censos nacionales de poblacin, as como de los registros continuos de informacin demogrfica: nacimientos, defunciones y migraciones.

De acuerdo a las estimaciones y fuentes disponibles, la poblacin indgena de las Amricas se aproximara a los 42 millones de personas comprendidas en unas 400 etnias, lo que representa alrededor del seis por ciento de la poblacin total de la Regin de las Amricas y algo menos del 10% de la poblacin de Amrica Latina y el Caribe (ver Anexo II). Desde el punto de vista socio-demogrfico se pueden distinguir al menos dos grandes conjuntos poblacionales: el primero alcanza unos 18 millones y comprende la poblacin indgena de Mesoamrica (representada principalmente por los Mayas de Mxico y Guatemala, seguidos en proporciones decrecientes por otras etnias asentadas en Mxico, Belice, Honduras, El Salvador, Panam, Nicaragua y Costa Rica); el segundo conjunto, estimado en unos 20 millones, se compone mayoritariamente de Quechuas y Aymars, que hoy se concentran en los pases andinos, principalmente en Bolivia, Per y Ecuador, y en menores proporciones en Venezuela, Colombia y Chile. Ambos conjuntos, en Mesoamrica y la regin Andina, representan el sector indgena ms numeroso, con alrededor de 38 millones de habitantes, es decir, ms del 80% de la poblacin indgena de Amrica.

Un tercer conjunto disperso, estimado en unos tres millones, comprende un conglomerado heterogneo de grupos y naciones indias que hoy ocupan las regiones subrticas, y varios asentamientos en el Canad (ms de 350.000) y los EE.UU. (aproximadamente 1,6 millones). Se suman a este conjunto, reas del Caribe insular, Guyana y Suriname, Venezuela, Brasil (en especial en la regin Amaznica); Paraguay y el Cono Sur, con Argentina y Chile.

Por ltimo, en los ltimos aos, la condicin de migracin entre la poblacin indgena adquiere una importancia cada vez mayor. Este conjunto se compone por un sector de migrantes temporales, particularmente en pocas de cosecha, y de una amplia mayora de migrantes definitivos--como resultante del constante flujo migratorio campo-ciudad registrado en las ltimas dcadas--que hoy viven y trabajan en algunas de las medianas y grandes ciudades de Amrica Latina y los Estados Unidos de Amrica. En Amrica Central, un grupo significativo de indgenas migrantes est constituido por refugiados o exiliados por razones polticas, por conflictos internos o "guerras de baja intensidad". A pesar del nmero creciente de incidentes de violencia y conflictos inter-tnicos en varias partes del mundo, incluyendo la Amrica Latina, se ha prestado muy poca atencin a las consecuencias que tienen estos conflictos sobre la salud fsica y mental de la poblacin indgena.

La situacin de pobreza de las poblaciones indgenas es peor que la del resto de la sociedad en todo el continente. Las condiciones de vida, el ingreso per cpita, el empleo, la educacin, el acceso a servicios bsicos como agua, saneamiento y salud, las condiciones de vivienda y la disponibilidad de alimentos son inferiores a los promedios nacionales.

La poblacin indgena de la Regin est transitando por diferentes etapas del proceso de aculturacin, lo que sumado a los efectos de la implantacin de modelos exgenos de desarrollo, el surgimiento del Estado-Nacin y las propuestas de "integracin nacional", han sido los factores ms significativos en la desarticulacin de las culturas indoamericanas y en la continua desvalorizacin de la identidad indgena, con la marginacin resultante. La cuestin de la propiedad y explotacin de la tierra representa un problema de primera magnitud para los grupos autctonos de la Regin, ya que la tierra es parte central de la vida, de la cultura y de la historia, y a su vez determinante de la supervivencia de los pueblos y naciones indgenas, como tambin de sus niveles de vida, salud y nutricin.

2.3 La salud de los pueblos indgenas a comienzos de la dcada de los noventa.

Los delegados de los pueblos y organizaciones indgenas a la Reunin de Winnipeg fueron enfticos en rescatar el carcter integral de las diferentes concepciones de salud de los Pueblos Indgenas de las Amricas. El comn denominador dentro de las ms diversas concepciones, es que la salud expresa relaciones dinmicas entre componentes inseparables. Relaciones dinmicas entre: lo individual (fsico, mental, espiritual y emocional) y lo colectivo (poltico, econmico, cultural y social), y entre lo natural y lo social (ver entre otros, Dion Stout, 1992. Rozental, 1988).

Existe por lo general acuerdo en considerar a la Amrica Latina y el Caribe como un conjunto multi-tnico y pluri-cultural. Sin embargo, las fuentes oficiales de la mayora de los pases de esta regin tienen poca o ninguna informacin sobre la situacin de salud y las condiciones de vida de los pueblos indgenas. Por lo general, la informacin epidemiolgica disponible en los registros sobre enfermedades y los principales indicadores de morbilidad o mortalidad, natalidad y expectativa de vida al nacer, no estn diferenciados por grupos tnicos o lingusticos. Existen, por otro lado, datos e informacin de fuentes secundarias a partir de las cuales se puede inferir sin temor a equivocarse, que el nivel de salud y nutricin entre las poblaciones autctonas de Amrica est varias veces por debajo de los promedios nacionales y llega a extremos alarmantes en algunas regiones cuando se les compara con poblaciones homlogas de referencia.

El perfil de enfermedades que presentan los pueblos indgenas de la Regin, muestra muchas de las mismas entidades que agobian a los grupos socio-econmicos ms desfavorecidos (ver Anexo III). Las enfermedades de origen viral (influenza, sarampin, dengue, poliomielitis, enfermedades respiratorias por arbovirus, hepatitis B, etc.) adoptan con frecuencia un carcter epidmico y explosivo, en particular en aquellos grupos con bajos niveles de inmunidad. Las tasas de prevalencia de enfermedades endmicas en las reas tropicales y subtropicales (e.g. leishmaniasis, oncocercosis, cisticercosis, enfermedad de Chagas, etc.) se mantienen altas, afectando particularmente asentamientos humanos en los que predomina la poblacin indgena. Otras enfermedades transmisibles como la tuberculosis y la malaria, han recrudecido. Con frecuencia, los trabajadores de atencin primaria de salud reportan altas tasas de incidencia y letalidad entre las poblaciones indgenas por la epidemia de clera, as como un aumento considerable en la frecuencia de las enfermedades por transmisin sexual. La expansin del SIDA representa un grave riesgo agregado para los grupos indgenas que viven en reas con alta infeccin por VIH.

La Reunin de Winnipeg reconoci que los desrdenes y problemas mentales estn cobrando una importancia considerable. Las enfermedades por estrs, incluida la violencia hacia otros, la depresin y el suicidio, y las muertes accidentales y violentas, se suman al abuso de alcohol, tabaco y otras sustancias, de lo que se tiene evidencia cada vez mayor de una alta prevalencia en la poblacin indgena joven y adulta de ambos sexos. Persisten los problemas de malnutricin proteicocalrica y de enfermedades por deficiencia de micro-nutrientes, en particular hierro, vitamina A y yodo. La hiperplasia tiroidea, la colelitiasis, la obesidad y la diabetes mellitus son condiciones frecuentes, particularmente entre los indgenas norte-americanos. El perfil de salud de la mujer indgena, est en buena parte determinado por la situacin de doble subordinacin en su relacin de pareja y con los sectores dominantes de la sociedad local y nacional. A las enfermedades descritas ms arriba, se suman aquellos problemas derivados de su funcin reproductiva (e.g. embarazos en edades tempranas; complicaciones del embarazo y parto; anemia ferropriva, etc.) y otros del campo de la salud mental (por ejemplo abusos sexuales y violencias; alcoholismo y abuso de drogas), as como otros ms especficos, derivados de riesgos por su trabajo en la agricultura o en el sector urbano informal o de servicios, o en la industria. La atencin del parto y el puerperio, la disposicin de la placenta, el cuidado del cordn umbilical, la lactancia y alimentacin y cuidado del nio indgena son aspectos fuertemente influenciados por la cultura. Es en este campo en el que las comunidades indgenas experimentan con frecuencia dificultades en acceder a los servicios ofrecidos, por lo que aparecen discrepancias de base cultural entre los servicios mdicos provistos en el hospital y la atencin domiciliaria a cargo de familiares y parteras tradicionales.

Desde esta perspectiva, la salud, los procesos salud-enfermedad y los propios sistemas de salud, pueden ser vistos como sistemas culturales. Las acciones puramente mdicas en la prestacin de servicios de salud, adems de insuficientes, resultan inadecuadas para enfrentar un perfil epidemiolgico tan complejo y de tan difcil resolucin. Por su parte, las prcticas mdicas tradicionales, si bien se reconocen como eficientes en el manejo de varias dolencias y sndromes de base cultural, tambin muestran limitaciones en articular una respuesta efectiva tanto para el control del "nuevo" perfil de problemas y dolencias originadas por el nuevo contexto (por ejemplo, SIDA, enfermedades degenerativas, etc), a las que los pueblos indgenas si bien estn expuestos, carecen de respuestas tanto en el plano biolgico (e.g. inmunidad) como en el plano socio-cultural (por ejemplo, prcticas mdicas tradicionales).

Por ltimo, en la mayora de los pases no existen iniciativas sostenidas, ni el financiamiento adecuado para desarrollar polticas y programas especficos en relacin a la medicina tradicional y sus recursos teraputicos (por ejemplo, plantas medicinales), o investigacin y desarrollo de modelos alternativos de atencin para poblaciones indgenas o grupos tnicos especficos. Con algunas excepciones, en el sector oficial no se han tomado medidas para superar esta situacin. Unos pocos Ministerios de Salud han establecido un grupo u oficina "ad hoc" responsable de la salud en comunidades indgenas en el territorio nacional, con frecuencia promovidas por proyectos financiados por agencias bilaterales, entidades filantrpicas o misiones religiosas. El sector no-gubernamental viene impulsando, en casi todos los pases, iniciativas en el nivel local y son muchas las organizaciones no-gubernamentales (ONG) y fundaciones privadas que estn activamente comprometidas en trabajar con comunidades indgenas organizadas, en proyectos de desarrollo y mejoramiento de las condiciones de vida tanto a nivel de sectores urbano-marginales como en reas rurales. No obstante, estas iniciativas son por lo general de baja cobertura y limitada duracin.

La heterogeneidad en la composicin tnica y cultural de los pueblos indgenas hace difcil--si no imposible--la aplicacin de programas nicos o modelos de atencin universales. Es precisamente esta diversidad, en la que se acentan las diferencias tnicas y culturales, la que obliga a considerar a cada pueblo indgena en su dimensin particular y en consecuencia el nfasis se desplaza necesariamente hacia el desarrollo de estrategias de atencin desde una perspectiva local. Dado que el perfil de morbilidad de la poblacin indgena es diferente a la de otros grupos tnicos, las propuestas de atencin diferenciada y de "acciones diferenciales" cobra mayor validez. (SSA-INI, 1992). Si se entiende por Sistemas Locales de Salud al conjunto de procesos que constituyen la totalidad de acciones sociales en salud en el nivel local, incluyendo pero no restringindose a la prestacin de servicios de salud (OPS 1993), la estrategia de desarrollo de los SILOS constituye una respuesta vlida para esta problemtica de salud, particularmente de aquellas reas con una poblacin tnica diversa o con una proporcin indgena importante.

La evaluacin del Programa de Salud/Medio Ambiente sobre el Decenio Internacional para el Abastecimiento de Agua y Saneamiento, hecha hacia fines de los aos ochenta, muestra que si bien se lograron avances, stos beneficiaron principalmente a las poblaciones urbanas de Amrica Latina y el Caribe. Por otro lado, la mayora de los sistemas de abastecimiento de agua tienen problemas operativos que dificultan la desinfeccin continua, y solo el 5% del agua residual de los sistemas de alcantarillado recibe un tratamiento apropiado. En las reas rurales, casi la mitad de la poblacin no tiene acceso a agua limpia y las dos terceras partes no tienen servicios de disposicin de excretas y basuras. Los pases con mayores proporciones de poblacin indgena muestran a la vez los ms bajos porcentajes de poblacin servida con agua y servicio de disposicin de excretas (PAHO, 1990).

Los recursos hdricos son particularmente afectados por actividades extractivas de metales (por ejemplo, cobre, aluminio, estao, plomo, etc), en las que con frecuencia por su localizacin en zonas montaosas altas como en el caso de los Andes, representan un riesgo mayor para los asentamientos indgenas, que resultan ser los ms directamente expuestos a la contaminacin. En el medio rural, la contaminacin por el uso de fertilizantes qumicos, plaguicidas e insecticidas rganofosforados se suma a la disposicin de residuos txicos o radioactivos, al punto de que se han encontrado trazas significativas de productos como el DDT y niveles txicos de mercurio, en aguas superficiales y en los alimentos y otros nutrientes bsicos para la sobrevivencia, tales como la leche materna.

En muchos de los pases del Pacto Amaznico, en particular en el Brasil y en la vertiente Amaznica de los pases andinos, la persistente y continua sobre-explotacin de recursos naturales (madera, oro, petrleo, y otros recursos como el caucho en el pasado) en la selva "baja" por empresas, mineros independientes o "garimpeiros", y las olas sucesivas de colonos hacia la selva "alta", unido a la presencia de misiones de evangelizacin, incursiones de militares (por conflictos fronterizos, represin de actividades subversivas, etc.) o civiles dedicados a actividades ilcitas como el contrabando y el trfico de drogas, constituyen los desafos ms importantes de la salud humana y ambiental para muchos de los asentamientos indgenas de la Regin. Por su parte, la colonizacin de tierras, la construccin de carreteras, represas de agua y plantas hidroelctricas, as como otros proyectos de desarrollo, han aumentado considerablemente la proliferacin de vectores o huspedes intermediarios, con el consiguiente aumento en la transmisin de ciertas enfermedades entre poblaciones indgenas.

Tanto en las discusiones como en las recomendaciones finales de la Reunin de Trabajo se resalt la relacin de interdependencia entre los pueblos indgenas y el medio ambiente natural y en particular del acceso a aquellos recursos naturales que se estiman como esenciales para su salud y supervivencia (alimentacin y nutricin, vivienda, fuentes de agua y energa, plantas medicinales, etc.). En la concepcin de los pueblos indo-americanos, el ser humano integra el medio ambiente natural, de all que su cosmovisin y sus prcticas se construyen a partir de la naturaleza en la que viven y de la que son inseparables.

En sntesis, se reconoce que: (a) la situacin de salud de los pueblos indgenas est determinada por un proceso histrico cuyo resultado ha sido la dependencia, la prdida de identidad y la marginacin; como resultante, (b) los pueblos indgenas de las Amricas tienen una expectativa de vida ms corta que los grupos homlogos de la sociedad nacional, mayores tasas de mortalidad y un perfil de morbilidad diferente y cambiante segn su nivel de vida, su posicin social y grado de aculturacin, as como por la distinta exposicin al riesgo de enfermar y morir. La salud de los pueblos indgenas est en buena parte determinada por las condiciones del habitat y los nuevos desafos impuestos por el empobrecimiento y el proceso de modernizacin, y (c) la salud, los procesos de salud-enfermedad y los propios sistemas de salud para los pueblos indgenas, son sistemas culturales.

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3. BASES Y LINEAMIENTOS PARA LA ACCIN

Las recomendaciones que los delegados a la Reunin de Winnipeg hicieran a propsito de la consulta efectuada por la Organizacin, se establecieron dentro de los principios enunciados y llevan como propsito el contribuir, en forma mancomunada, a la resolucin de los problemas identificados y analizados al describir la situacin de salud. Se anexa una sntesis de las recomendaciones, buscando respetar el espritu con que fueron hechas. Si bien el texto original y el orden de prioridad asignado por los participantes a la Reunin han sido modificados en la redaccin de este anexo del documento, el contenido no ha sido modificado en lo sustantivo.

En el texto original dichas recomendaciones se agruparon en varios captulos: polticas de salud, recursos humanos, investigacin, programas y proyectos de salud en regiones y comunidades indgenas, y otras dirigidas al mbito internacional e intergubernamental (ver Anexo I).

3.1 Bases para la accin por parte de la OPS

Con base a lo tratado en el Anexo I y en las secciones precedentes, y luego de un anlisis de los antecedentes, estrategias y programas de la Organizacin, se han desarrollado algunas propuestas para el futuro, contenidas en estas bases de poltica y lineamientos para la accin en materia de Salud de los Pueblos Indgenas para la Regin de las Amricas.

Los pueblos indgenas deben retomar el control sobre el curso de sus propias vidas en los que la salud representa slo una parte. Un medio fundamental para alcanzar este objetivo consiste en la progresiva devolucin a las poblaciones indgenas de las decisiones sobre las polticas y estrategias para su propio desarrollo y la bsqueda de la concertacin con los grupos de poder, para la recuperacin y acceso a la tierra y medios de produccin y a los recursos necesarios para la satisfaccin de sus necesidades bsicas. Retomar control sobre la produccin de bienes en general y de los servicios sociales bsicos en particular, es un elemento crtico para romper con el ciclo de dependencia que ha perpetuado la pobreza, la discriminacin racial y la marginacin de la mayora de pueblos indgenas de la Regin.

Para alcanzar estas metas de poltica es importante la revaloracin del saber indgena, fortaleciendo la singularidad de sus propias culturas, reconociendo que son ellos los que mejor conocen de su pueblo, de sus necesidades en materia de salud y desarrollo, y de las respuestas que deben instru-mentarse. Pero ello tampoco debe ser un motivo para inducir su aislamiento sino por el contrario, propiciar el trabajo conjunto para superar obstculos comunes (econmicos, polticos, sociales, culturales) estableciendo una relacin intertnica e intercultural basada en la reciprocidad, el respeto mutuo y la convivencia.

Estas premisas, proponen el norte de la Iniciativa SAPIA y contienen desafos que por su complejidad superan los mandatos actuales de la OPS/OMS y desbordan la capacidad del sector salud a nivel de los pases. Por otro lado, estos desafos orientan las bases de poltica que aqu se presentan.

El primer desafo consiste en que la Iniciativa SAPIA, reclama el esfuerzo mancomunado y la responsabilidad compartida tanto de la OPS y de sus gobiernos miembros, como de las propias organizaciones y comunidades indgenas, a la vez que el de organismos y organizaciones internacionales y nacionales (gubernamentales y no gubernamentales). En este sentido, la OPS puede ofrecer su experiencia y recursos al propsito de catalizar esfuerzos mltiples desde distintos niveles, por parte de los ms diversos actores.

El desafo que presenta la carencia de conocimientos e informacin adecuados y suficientes sobre la salud de los pueblos indgenas frente al imperativo de actuar y lograr impactos inmediatos, exige el diseo de estrategias que permitan tanto generar conocimientos e informacin adecuada mientras se acta ("aprender haciendo"), como rescatar de manera sistemtica el conocimiento y la informacin generado por la experiencia ("aprender de lo que se ha hecho y de lo que se est haciendo"). Los conocimientos generados, debern convertirse en la "carta de navegacin" estratgica que oriente la Iniciativa y a quienes se comprometan con la misma.

Un tercer desafo resulta de la multi-dimensionalidad y diversidad inherentes a la Iniciativa SAPIA. Las dimensiones se refieren a aspectos polticos, econmicos, sociales y culturales cuya expresin concreta se da a todo nivel, desde el individual y comunitario hasta el nacional e internacional. El reconocimiento de la diversidad recoge la necesidad de formular propuestas que respondan a situaciones y contextos que varan de pas a pas, de una regin a otra y de un pueblo a otro. En consecuencia, es indispensable abordar simultneamente la totalidad de las dimensiones de la Iniciativa a todo nivel y con la participacin de la totalidad la Organizacin, desde la sede hasta las representaciones y a los pases mismos, poniendo especial nfasis en experiencias y procesos en los niveles locales donde se requieren acciones que demuestren su impacto y viabilidad concretos. De esta manera se busca generar respuestas tan variadas y diversas como las situaciones y los pueblos las exijan, de modo que estas experiencias se constituyan en el bagaje de conocimientos y argumentos para alimentar y multiplicar otros procesos y acciones.

Por ltimo, la premisa sobre la que se articulan los lineamientos generales para la accin estriba en reconocer el hecho de que los pueblos indgenas no solamente no son el problema, sino que por el contrario, son ellos quienes sufren repercusiones particularmente graves por los imperativos del contexto predominante que de una u otra manera afecta a todos los pueblos de la Regin. Adems, estos pueblos son poseedores de una diversidad cultural cuya riqueza nos es hoy tan imprescindible como indispensable tanto para nuestra supervivencia como especie, como para la preservacin de la vida. Precisamente por eso, abordar esta problemtica conjuntamente no tiene como fin ltimo ayudar a los pueblos indgenas, sino ms bien ayudarnos mutuamente con el fin de alcanzar salud para todos.

Otro aspecto a considerarse resulta de la necesidad de dar prioridad el quehacer de la Organizacin en esta etapa inicial. Para ello se propone concentrar los esfuerzos y lineamientos para la accin, teniendo en consideracin los pases donde existan las mayores necesidades as como aquellos donde se exprese la mayor vocacin y compromiso con la SAPIA.

3.2 Lineamientos generales para la accin

A continuacin se presentan los siguientes siete lineamientos para la accin:

3.2.1 Promocin de la salud

La Iniciativa SAPIA es por principio, una iniciativa de Promocin de la Salud. Esto resulta evidente al revisar la doctrina de esta estrategia como quedar definida en la Carta de Ottawa, adoptada por la Primera Conferencia Internacional sobre Promocin de la Salud, en noviembre de 1986 (OMS, 1986). La Carta de Ottawa dice que "la promocin de la salud consiste en proporcionar a los pueblos los medios necesarios para mejorar su salud y ejercer un mayor control sobre la misma".

La Promocin de la Salud, como orientacin estratgica para el trabajo de la OPS, durante el cuadrienio que empez en 1991, fue adoptada en la XXIII Conferencia Sanitaria Panamericana de 1990 siendo "concebida, cada vez en mayor grado, como la suma de las acciones de la poblacin, los servicios de salud, las autoridades sanitarias y otros sectores sociales y productivos, encaminados al desarrollo de mejores condiciones de salud individual y colectiva". De esta manera, la promocin de la salud es una estrategia para materializar la concepcin de salud en el desarrollo (OPS, 1991). En consecuencia, la estrategia de promocin de la salud se constituye en una orientacin bsica para apoyar la Iniciativa SAPIA.

3.2.2 Transformacin del sector salud: sistemas locales de salud, equidad y acceso a servicios de salud, descentralizacin y participacin social.

La transformacin de los sistemas nacionales de salud y el desarrollo de los Sistemas Locales de Salud (SILOS) (Paganini et. al, 1990) aparecen como un recurso tctico valioso para la superacin de los actuales problemas de dficit de cobertura, falta de acceso, pobre aceptabilidad y bajo impacto en salud de los sistemas y servicios de salud entre las poblaciones autctonas. La participacin social es uno de los ejes centrales de la estrategia SILOS, a partir de la cual se reconoce la necesidad de desarrollar una relacin horizontal y simtrica con las organizaciones y comunidades indgenas, generando espacios de concertacin entre los distintos actores sociales en el nivel local. La bsqueda de una mayor equidad, a travs de la descentralizacin y la intersectorialidad, y la investigacin participativa, son aspectos de la mayor relevancia para el desarrollo de la Iniciativa SAPIA (OPS/OMS, Documento CD 33/14; OPS, 1990).

Es dentro del escenario de los SILOS donde el saber tradicional de los pueblos autctonos puede rescatarse y articularse con el saber y quehacer institucional de manera recproca. Es tambin en los SILOS donde puede medirse el impacto de las diferentes acciones frente a metas concertadas de salud y bienestar concertadas. El desarrollo y fortalecimiento de SILOS constituye la estrategia prctica fundamental para alcanzar salud en la diversidad de situaciones y necesidades concretas desde el nivel local. El apoyo a estas experiencias, al intercambio entre las mismas dentro y entre pases, a la movilizacin de recursos y esfuerzos de otros sectores y entidades para dar apoyo e incrementar el impacto y viabilidad de estos esfuerzos, constituye la opcin de cooperacin tcnica ms palpable para consolidar la Iniciativa SAPIA, a la vez que el argumento ms contundente para sensibilizar a las instituciones a todo nivel, con el fin de obtener su compromiso y respaldo hacia una mayor equidad y acceso a servicios de salud y a la participacin social.

3.2.3 Plan de Inversiones en Ambiente y Salud: salud ambiental, preservacin del habitat y proteccin de las formas de vida tradicionales

El Plan de Inversiones en Ambiente y Salud (P.I.A.S.) que viene impulsando la OPS, constituye una iniciativa particularmente importante para los pueblos indgenas tanto en apoyo a la movilizacin de recursos y esfuerzos para la superacin de su condicin de marginacin y la provisin de servicios bsicos que garanticen condiciones mnimas de bienestar, como para aprender del saber ancestral de estos pueblos en su relacin con el ambiente natural.

Tambin es necesario desarrollar estrategias innovadoras y tecnologas culturalmente adecuadas, con el fin de adecuar los programas de suministro de agua y saneamiento bsico para las poblaciones indgenas. Adems es indispensable recuperar, documentar, evaluar y revitalizar los conocimientos y tecnologas tradicionales, para la preservacin del habitat y el manejo adecuado de los recursos naturales, como tambin se debe documentar y evaluar el impacto de los proyectos de desarrollo y las actividades de explotacin de recursos naturales sobre el ambiente y la salud de las poblaciones indgenas en el nivel local.

3.2.4 Recursos humanos

De acuerdo con las recomendaciones suscritas en este campo por la Reunin de Trabajo de Winnipeg, se requiere de actividades fundamentalmente orientadas hacia: i) la formulacin de estrategias educativas para la formacin de profesionales y trabajadores del sector salud en relacin con la SAPIA, ii) el apoyo a los centros formadores de recursos humanos en salud en la creacin de incentivos particulares para facilitar el acceso de indgenas a las carreras profesionales, a la vez que para adaptar los currcula para estos ltimos con el fin de ayudarlos a preservar su identidad y compromiso con sus pueblos de origen y iii) rescatar experiencias e iniciativas de la Regin con el fin de asistir a los pases miembros en la generacin de estrategias e incentivos para que los trabajadores de la salud se interesen en trabajar en comunidades indgenas.

3.2.5 Evaluacin y vigilancia de la salud y condiciones de vida de los pueblos indgenas.

La Organizacin tiene una experiencia acumulada en el rea de registro y evaluacin de niveles de salud y condiciones de vida en casi todos los pases de la Regin. Es necesario establecer mecanismos apropiados de recoleccin y utilizacin de la informacin que cuente con la perspectiva y el apoyo de organizaciones y comunidades indgenas.

Se hace imperativo contar con una informacin de base y con sistemas de vigilancia adecuados y de bajo costo, (e.g. con poblaciones centinela o en muestras seleccionadas) que permitan evaluar, sobre una base peridica, el impacto y los avances de proyectos e intervenciones en las comunidades autctonas. Existen por otro lado, estrategias e instrumentos de evaluacin rpida, que pudieran superar en el corto plazo la falta de informacin en ciertos sectores y problemas.

3.2.6 Formulacin de polticas de salud de los pueblos indgenas y aspectos legales y ticos

Se debe ayudar a los pases miembros a revisar las polticas macro y las sectoriales que tienen o deberan tener que ver con la resolucin de los problemas de salud especficos de los pueblos indgenas en el pas o en alguna regin particular, contando con la presencia vigorosa de las identidades indgenas y la reiteracin de la propuesta de Estados nacionales, pluriculturales y multilinges, abiertos hacia la diversidad y el pluralismo (OPS/HSP, 1993). El apoyo al rescate y revaloracin de los pueblos indgenas, y la bsqueda de un nuevo tipo de interrelacin entre ellos, el Estado y la sociedad nacional, incluidos los llamados sectores de solidaridad, constituyen aspectos centrales de las nuevas polticas (Amrica Indgena, 1990).

Es importante adelantar gestiones de cooperacin con los pases miembros con el fin de apoyarlos a identificar acciones selectivas inmediatas para el desarrollo de polticas de salud que puedan lograr un mayor impacto sobre las condiciones de salud de esta poblacin. Entre las reas de poltica que merecen especial consideracin y desarrollo est la que se refiere a las prcticas tradicionales y a la utilizacin y preservacin de plantas medicinales.

Reconociendo la vigencia, la trascendencia y el valor cultural de las prcticas mdicas tradicionales, el abordaje de cuestiones jurdicas y legales persigue el propsito fundamental de revisar los instrumentos legales y cdigos pertinentes con el propsito de limitar o reducir los dispositivos que descalifican o proscriben dichas prcticas.

En cuanto a los aspectos de tica que deben regular la investigacin en poblaciones humanas, persisten vacos y ambiguedades que reclaman atencin prioritaria por parte de la Organizacin, particularmente en lo que se refiere a investigaciones que involucran a poblaciones indgenas.

3.2.7 Programas, reas y problemas de salud de particular importancia.

Los participantes en la Reunin de Winnipeg sealaron la importancia de la investigacin participativa como un aspecto fundamental y relevante a todos los lineamientos aqu enunciados. La OPS y las instituciones o centros de investigacin a nivel de los pases deben dar prioridad y promover las investigaciones en el campo de la salud indgena y de las prcticas mdicas tradicionales.

Entre los problemas que afectan ms intensamente a los pueblos indgenas y que requieren particular atencin se encuentran: i) las distintas formas de violencia, ii) el abuso de alcohol y sustancias, iii) las enfermedades infecciosas, iv) las enfermedades de transmisin sexual, v) problemas relacionados con la contaminacin del habitat y del ambiente de trabajo y vi) la malnutricin y las deficiencias de micronutrientes. Entre los programas que merecen particular mencin adems de los ya tratados, los participantes de la Reunin de Winnipeg subrayaron: i) salud mental, ii) salud, mujer indgena y desarrollo, iii) comunicacin para la salud de los pueblos indgenas y iv) alimentacin y nutricin , v) salud de las poblaciones migrantes, en particular de aquellos grupos de migrantes transitorios en zonas fronterizas.

La Organizacin, en coordinacin con las instituciones del sector pblico, agencias no-gubernamentales, centros de educacin e investigacin, y organizaciones indgenas, puede servir de elemento catalizador de las experiencias exitosas que en la Iniciativa SAPIA se desarrollen en los pases. Es importante sealar el papel esencial de las Representaciones, quienes en coordinacin con los servicios y organizaciones de cada pas pueden rescatar las experiencias en curso, impulsar y coordinar el desarrollo de nuevas experiencias entre instituciones a la vez que fomentar actividades dentro de los programas regionales de la Organizacin.

3.3 Las actividades generales de cooperacin

En vista del anlisis de contexto y de la situacin de salud de los pueblos indgenas en las Amricas, las bases de poltica y los lineamientos para la accin presentados y las recomendaciones de la Reunin de Winnipeg, se proponen algunas estrategias y actividades generales de cooperacin para el desarrollo de la Iniciativa SAPIA 1993-1995, con la expectativa de invitar a los Cuerpos Directivos de la Organizacin a recomendar estrategias, cursos de accin y nuevas lneas de cooperacin a los pases.

Se estima que las actividades de cooperacin se deben organizar alrededor de dos ejes fundamentales: i) el principio de participacin de los pueblos indgenas en la conduccin y gestin de la Iniciativa SAPIA desde su etapa inicial; y ii) en la horizontalizacin de un programa coordinado de actividades de cooperacin en SAPIA, a ser ejecutado a travs de las Divisiones y Programas regulares de la Organizacin.

En principio, se propone establecer funciones de coordinacin inter-programtica, movilizacin de recursos y apoyo tcnico a las Iniciativas a nivel regional y de pases seleccionados. Una vez establecidas estas funciones, se apoyarn encuentros y reuniones de trabajo en los pases, para promover actividades de red para el intercambio de informacin bsica y el enlace entre instituciones del sector oficial con ONGs; centros colaboradores en materias afines o institutos regionales; institutos indigenistas; y organizaciones indgenas. Se percibe la necesidad de recolectar informacin bsica sobre las condiciones de vida y el nivel de salud de pueblos indgenas en areas seleccionadas, para de un lado, documentar y evaluar la situacin actual, y del otro, promover el intercambio y circulacin del conocimiento en materia de salud indgena, medicina tradicional, proyectos activos y estudios en ejecucin, etc.

El desarrollo de proyectos SAPIA, a nivel de SILOS en aquellos pases seleccionados, tendr la participacin de las organizaciones indgenas a la par de recursos del sector oficial e informal de salud. Es en estos niveles que se esperan formular polticas y estrategias en SAPIA, as como experimentar con distintos modelos de atencin primaria de salud, que sean socialmente relevantes y culturalmente "sensibles", y que promuevan la articulacin de recursos locales, ejercitando los principios de mayor justicia distributiva y plena participacin social que inspiran la estrategia de SILOS.

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REFERENCIAS

Coloma, C. Iniciativa: Salud de los Pueblos Indgenas. Situacin de Salud de los Pueblos Indgenas de Latinoamrica. (Documento Base. Seminario-Taller '93). Winnipeg, Canad, 1993.

Dion Stout, M. Los Pueblos Indgenas y la Salud en Amrica del Norte. (Documento Base. Seminario-Taller '93). Winnipeg, Canad 1993. de Koning, H.W.(Editor), La Salud Ambiental y la Gestin de los Recursos de Agua Dulce en las Amricas. Programa de Salud Ambiental, OPS. Washington, D.C., enero de 1992.

SSA-INI (Secretara de Salud-Instituto Nacional Indigenista), La Salud de los Pueblos Indgenas en Mxico. Mxico D.F. 1992.

OPS/OMS, Resolucin XV-XXXIII del Consejo Directivo. Informe de Progreso. Desarrollo y Fortalecimiento de lo Sistemas Locales de Salud. HSD/SILOS-10. Washington, D.C., 1991.

Paganini, J.M. y Capote Mir, R. (Eds.), Los Sistemas Locales de Salud, Publicacin Cientfica No. 519. OPS, Washington, D.C., 1990.

OPS/OMS, Participacin Social en la Produccin de la Salud. Desarrollo y Fortalecimiento de los Sistemas Locales de Salud. HSS/SILOS-26. Washington, D.C., 1993.

OPS, Orientaciones Estratgicas y Prioridades Programticas, 1991-1994. Washington, D.C.: OPS, 1991.

OPS, Subcomit de Planificacin y Programacin (SPP 18/7), Tema 8 del Programa Provisional. 18a Reunin, Washington, D.C., 8-10 de abril de 1992.

OPS, Ministerio de Salud Repblica de Colombia, Promocin de la Salud y Equidad. Declaracin de la Conferencia Internacional de Promocin de la Salud. Santaf de Bogot, Colombia, noviembre 9-12 de 1992.

OPS/HSP, Contribucin del Programa HSP al Documento de Trabajo Salud de los Pueblos Indgenas de la Regin de las Amricas . Washington, D.C., abril de 1993.

OMS, Health and Welfare Canada, Canadian Public Health Association. Carta de Ottawa para la Promocin de la Salud. Ottawa, Canad, noviembre de 1986.

PAHO, Health and Development of Women of Indigenous Peoples and Ethnic Groups (Subregional Project). Central American Health Initiative, Washington, D.C., September 1992.

PAHO,Health Conditions in the Americas.Scientific Publication No. 524, (Vol. I) Washington, D.C., 1990.

Rozental, M. Community Health and Development Process. Northwest Saskatchewan. Saskatchewan Indian Federated College Journal. Volume 4, No. 2, pp 115-136. 1988.

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ANEXOS A LA RESOLUTION V — SALUD DE LOS PUEBLOS INDGENAS


 

ANEXO I

REUNION DE TRABAJO SOBRE PUEBLOS INDIGENAS Y SALUD
(Winnipeg, abril 13 al 18 de 1993)

RECOMENDACIONES

Las recomendaciones de la Reunin de Winnipeg son las siguientes:

1. Dada la alarmante situacin de salud que ha sido reportada en algunos pueblos indgenas del continente, se recomienda que los gobiernos y la OPS identifiquen con carcter inmediato las reas prioritarias y las poblaciones ms necesitadas, para luego declarar a stas como zonas o pueblos en emergencia, por lo cual deben recibir un tratamiento especial y prioritario en materia de salud y mejoramiento de las condiciones de vida a nivel local. Es preciso definir a nivel de los pases, conjuntamente con las poblaciones afectadas, las estrategias y los programas de intervencin para superar los problemas de salud ms urgentes, as como la definicin de acciones a mediano y largo plazo.

2. La OPS y los Ministerios de Salud deberan asegurar un sistema de vigilancia sobre las condiciones de vida y situacin de salud de los pueblos indgenas. Es necesario desarrollar mtodos e instrumentos especficos e indicadores epidemiolgicos para evaluar esta situacin en forma continua y sistemtica. Se debern establecer mecanismos que permitan a la comunidad indgena participar en la definicin del tipo de informacin a recoger y el uso que se dar a la misma.

3. El desarrollo de proyectos y programas de salud en comunidades indgenas se basar en la utilizacin mxima y apropiada de recursos locales y en la participacin sistemtica y activa de la poblacin en el proceso de planificacin, ejecucin y evaluacin de los mismos. La OPS y los gobiernos miembros deberan asegurar que en la ejecucin de programas y proyectos de salud en los pueblos indgenas, se establezca la coordinacin directa con las comunidades indgenas y organizaciones de base. Dichos programas debern contribuir al fortalecimiento del auto-gobierno y autonoma de los pueblos indgenas.

4. Especial prioridad se debe adjudicar a los programas de salud de la mujer. Las poblaciones indgenas migrantes y en zonas fronterizas, en particular aquellas sometidas a la migracin forzada, deben ser objeto de polticas y programas especiales de salud.

5. La OPS y los pases promovern el dilogo y el intercambio entre los programas de Atencin Primaria de Salud con la estrategia de SILOS, en areas con poblaciones indgenas, con el fin de reajustar el contenido de los programas a las culturas locales y adaptar las actividades a las necesidades reales de las comunidades a nivel local. Este reajuste y adaptacin debe ser hecho con participacin directa de los pueblos indgenas.

6. Todos los proyectos y programas de salud en reas indgenas deben respetar los valores culturales y las tradiciones, as como reconocer las diferencias geogrficas y sociales de los pueblos indgenas involucrados.

7. En la definicin de un nuevo modelo de atencin de salud, la OPS y los Gobiernos Miembros debern reconocer que la cultura y las relaciones interculturales tienen un papel fundamental como mediadores entre las condiciones materiales de vida y la salud de los individuos y las comunidades.

8. Los pases deben hacer un esfuerzo de capacitacin de los trabajadores de salud no indgenas que se desempean en reas indgenas, para desarrollar actitudes favorables, comprensin y respeto hacia la cultura local, las creencias y las prcticas mdicas tradicionales. Los trabajadores de salud en zonas remotas y de difcil acceso deben recibir incentivos y oportunidades de capacitacin y formacin adecuadas.

9. Las universidades, centros de estudio y entrenamiento, y el sector oficial deben asegurar cuotas para que miembros de los pueblos indgenas tengan acceso a los programas de entrenamiento para trabajadores de salud. Los criterios de seleccin de los candidatos y los perfiles educacionales sern establecidos con la participacin de las comunidades indgenas. En la formacin de profesionales y auxiliares de salud se debe dar relieve al rea intercultural (salud y medicina transcultural) en el plan de estudios.

10. Que las instituciones internacionales y agencias gubernamentales reconozcan y utilicen la experiencia de los pueblos indgenas en la conservacin y manejo del medio ambiente y sus recursos. Debe trabajarse mancomunadamente en la defensa de la tierra, en el mejoramiento de la vivienda y de la alimentacin, en la preservacin del medio ambiente natural y en el control de la contaminacin ambiental.

11. La OPS y los Gobiernos Miembros deben fortalecer las polticas de conservacin de recursos naturales y control a nivel de los pases, estableciendo las regulaciones del caso, con el fin de evitar la sobre-explotacin y depredacin de plantas y sustancias medicinales por industrias farmacuticas y otros intereses creados, y preservar la bio-diversidad.

12. La OPS debera promover activamente las Iniciativas regionales y locales que se estn desarrollando en bsqueda de una articulacin entre la medicina tradicional y la medicina occidental, estimulando el intercambio de experiencias entre ellas, as como la mayor divulgacin sobre el desarrollo y resultados de las mismas. El intercambio debe incluir no solo a los investigadores, sino tambin a los trabajadores de atencin primaria y a los mdicos o terapeutas tradicionales y las organizaciones indgenas.

13. Es de fundamental importancia que los pases, con la asistencia tcnica y el apoyo de la OPS, inicien la revisin de los Cdigos Sanitarios, con el fin de reconocer los valores y las prcticas mdicas tradicionales indgenas, procurando a la vez limitar o eliminar las medidas represivas o penales en contra de los mdicos o terapeutas tradicionales.

14. La OPS debera prestar apoyo y cooperacin tcnica en el campo de la salud indgena y medicina tradicional, en la generacin de conocimientos y su diseminacin, a travs de proyectos de investigacin colaborativa entre pases, promoviendo y apoyando redes de intercambio, reuniones, simposium y publicaciones especiales.

15. Es importante que la OPS estimule y apoye la investigacin participativa relacionada con la salud de los pueblos indgenas. Los temas prioritarios deben definirse en conjunto con las poblaciones locales. Tanto el proceso como los resultados debern ser compartidos con los pueblos indgenas a nivel local, regional y nacional.

16. Toda investigacin-accin relacionada con la salud de los pueblos indgenas no ser estimulada si no es planeada y conducida con la participacin de las comunidades en todas sus etapas. Las investigaciones sobre salud indgena debern ceirse a los cdigos de tica internacionales en vigencia. Las investigaciones sobre pueblos indgenas debern contar con un mecanismo de control por parte de las poblaciones afectadas.

17. Los participantes desean enfatizar la necesidad de introducir leyes que respondan a los derechos y necesidades de salud de los pueblos indgenas y que stas se cumplan. Sin el respaldo de la voluntad poltica, las leyes y dispositivos no tienen ningn valor.

18. Finalmente, los delegados a la Reunin quiere hacer los siguientes pronunciamientos dirigidos al mbito internacional e intergubernamental:

i) Solicitar a la OPS que se incluya el tema de Salud Indgena en la prxima Reunin de Ministros de Salud de las Amricas, as como que se proponga su inclusin en la Agenda en la prxima Asamblea Mundial de la Salud.

ii) Alentar al Grupo de Trabajo de Poblaciones Indgenas de la ONU para que se promulgue la Declaracin Universal de los Derechos de los Pueblos Indgenas.

iii) Instar a los Gobiernos de la Regin para la ratificacin y aplicacin del Convenio No. 169 de la OIT.

iv) Recomendar se implementen las recomendaciones del Captulo 26 de la Agenda 21, emanada de la Declaracin de Rio de Janeiro sobre Medio Ambiente y Desarrollo.

v) Instar a los Gobiernos Miembros a que se adopten las resoluciones emanadas de la Cumbre sobre Derechos de los Nios de la UNICEF, en particular en lo que atae a la salud de los nios indgenas.

vi) Propiciar que los pases y la agencias responsables (i.e. UNESCO) arbitren las medidas necesarias para la recuperacin, proteccin y preservacin de lugares sagrados de los pueblos indgenas, con el fin de respetar la integridad del patrimonio cultural de estos pueblos.

vii) Finalmente, los participantes a esta Reunin apelan con firmeza a que las agencias internacionales, los organismos no-gubernamentales, las instituciones y los gobiernos, movilicen los recursos econmicos necesarios para la implantacin de las recomendaciones emanadas de esta Reunin de Trabajo.

SEGUIMIENTO

Se destinaron varias recomendaciones para asegurar el seguimiento a las resoluciones adoptadas por la Reunin de Trabajo. Entre ellas se destacan las siguientes:

a) Que se conforme una Comisin con delegados indgenas (de Norte, Centro y Sud Amrica) a esta Reunin de Trabajo, con el fin de hacer el seguimiento a las acciones acordadas, prestar apoyo a la gestin de la OPS frente a los Cuerpos Directivos de la Organizacin y presentar las recomendaciones en la prxima Reunin de Ministros de Salud de la Amricas.

b) Los delegados de cada pas presentarn las recomendaciones a los Ministros de Salud en sus respectivos pases, para acompaar el esfuerzo que por su lado realizar la OPS en este sentido. Asimismo se encargarn de presentar estas recomendaciones en foros mundiales (e.g. la cumbre sobre Derechos Humanos) y regionales.

c) Conformar un Equipo de Trabajo para el apoyo y seguimiento de las medidas que adopten los distintos pases en relacin a la salud de los pueblos indgenas.

d) Demandar el apoyo de los parlamentarios indgenas del continente en materia de legislacin sobre salud indgena.

e) Establecer una red de informacin entre los delegados (y otros) con una representacin en cada pas.

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ANEXO II

ESTIMACION DE LA POBLACION INDIGENA EN LAS AMERICAS
Países y Territorios Seleccionados

(en millones de habitantes)

   
 
PAIS
POBLACION
NACIONAL
POBLACION
INDIGENA
%

Más del 40%
Bolivia
Guatemala
Perú
Ecuador
6,9
8,0
20,0
9,5
4,9
5,3
9,3
4,1
71
66
47
43
        -

Del 5% to 20%

Belice
Honduras
México
Chile
El Salvador
Guyana
Panamá
Suriname
Nicaragua
0,15
4,8
85,0
12,0
5,5
0,8
2,2
0,5
3,5
0,029
0,70
12,00
1,0
0,4
0,045
0,14
0,03
0,16
19
15
14
8
7
6
6
6
5
            -

Del 1% al 4%

Guyana Francesa
Paraguay
Colombia
Venezuela
Jamaica
Puerto Rico
Canadá
Costa Rica
Argentina
0,1
3,5
30,0
18,0
2,4
3,6
25,0
2,9
31,9
0,004
0,10
0,60
0,40
0,048
0,072
0,35
0,03
0,35
4
3
2
2
2
2
1
1
1
        -
Del 0,01% to 0,9% Brasil
E.U.A.
140,0
245,0
0,3
1,6
0,20
0,65

Banco Interamericano de Desarrollo, Proyecto Preliminar para la Creación del fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe, Washington, D.C., 1991; Insituto Indigenista Interamericano, Banco de Datos, México, 1992.


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