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La Seguridad Vial no es Accidental
Abril 23-29 - Primera Semana Mundial de Seguridad Vial

Al habla con...
Dra. Eugenia Maria Silveira Rodrigues
Asesora Regional de la OPS sobre Seguridad Vial

"En seguridad vial todos somos personal de la salud"

La Asesora Regional de la OPS sobre Seguridad Vial ha visto en la ciudad de Belo Horizonte de su país natal, Brasil, los resultados tangibles de acciones de prevención de lesiones por percances de tráfico que inequívocamente muestran cómo cuando se quiere se puede. Esa ciudad, explica la Dra. Eugenia Maria Silveira Rodrigues, logró reducir la tasa de mortalidad por los siniestros del tráfico de 1998 al 2001, y contrariamente a la tendencia de incremento a nivel nacional, Belo Horizonte mantuvo la reducción de esta tasa en el período del 2001 al 2004 según revelan datos del ministerio brasileño de Salud.

Para la Dra. Silveira Rodrigues, la reducción de las tasas de mortalidad por tránsito en esa capital brasileña, así como tendencias de mejoría en otras ciudades y países de la Región, son indicativos de avance y progreso. Algunos modelos incluso están sirviendo de base en el desarrollo de planes y estrategias por otros países fuertemente afectados por un fenómeno al que expertos en salud pública como ella se refieren en términos claramente sanitarios a los que adjuntan una dimensión epidemiológica.

Pero para la Asesora Regional, los actuales índices de muertes, lesiones y discapacidad por falta de seguridad vial, y los estimados que auguran un empeoramiento de la situación en América Latina y el Caribe para los próximos años, hacen imperativo que gobiernos, instituciones y todos los actores implicados trabajen unidos y vigorosamente para sustantivar el concepto de prevención y ganarle con ello la partida a los pronósticos. La Asesora Regional estima que hacer esto no sólo evitará mayores sufrimientos sino que fomentará un camino a futuro más seguro para todos.

Dra. Silveira Rodrigues, ¿por qué la seguridad vial en las Américas concierne al ámbito de la salud pública?
Es cierto que la seguridad vial es un desafío que concierne a la salud pública, fundamentalmente por los sufrimientos de las víctimas y de sus familiares, y por las lesiones y la descapacidad resultantes. Es un imperativo de la salud pública contar con la capacidad necesaria para atender a todas estas personas. No obstante, Salud es sólo uno de los sectores directamente implicados en este contexto. En realidad son todos los departamentos gubernamentales, así como los sectores privados y de la sociedad civil, los que están llamados a contribuir al desarrollo de ciudades y comarcas donde la prevención y la seguridad vial sean elementos garantes de una mejor calidad de vida para todos. La inseguridad en nuestras carreteras es un factor determinante que perpetúa la pobreza sobre sectores ya de por sí vulnerables.

¿Se trata entonces de no ser receptores pasivos de las consecuencias de la falta de seguridad vial sino actores activos y agentes del cambio?
El sector salud tiene una doble responsabilidad ya que no sólo observamos pasivamente las crecientes necesidades de las víctimas. La salud pública provee información, monitorea, publica y divulga estudios científicos y técnicos, y realiza todo esto en apoyo a la adopción de políticas públicas que potencialmente tienen el poder de reducir la ocurrencia de estos sucesos trágicos salvando vidas y mejorando los estándares de salud de la población en general. El sector salud nos recuerda la importancia del accionar político; que en su inmensa mayoría los siniestros (accidentes) de tráfico no son -valga la redundancia- accidentales, y subraya los esfuerzos encaminados al uso de herramientas de vigilancia que identifican y clarifican tendencias.

¿Coincide usted en la apreciación de que la inseguridad vial es un fenómeno epidémico?
Sí. El actual grado de inseguridad vial en la Región tiene una clara dimensión epidémica y las cifras hablan por sí solas de la naturaleza de esta enfermedad social. El número de personas que anualmente son víctimas de lesiones causadas por el tránsito en las Américas supera ya los 130.000 fallecidos y provoca más de 1.200.000 heridos. Una gran mayoría de las víctimas del tránsito son grupos vulnerables como los jóvenes, niños y personas mayores. Estas ideas nos obligan a afirmar que la inseguridad vial no es algo accidental. Muy al contrario, lamentablemente es un fenómeno que no sólo se puede prevenir sino que también se puede prever.

Con vistas a este panorama, ¿cuál debe ser el papel prioritario del sector salud para reducir las tragedias que acontecen en las carreteras y caminos de nuestros países?
Como ocurre en otras áreas del quehacer público e institucional, el sector salud hace parte de un esquema general que los gobiernos y sus representantes, y muchas veces con la asistencia y colaboración de organismos internacionales y mundiales, estructuran para programas y políticas que buscan el desarrollo y el progreso en un acuciante contexto de limitados recursos, fuerte inequidad regional y marcada competitividad global. El sector salud poco puede hacer por si sólo. En materia de seguridad vial, nuestro papel fundamental debe ser garantizar la atención y salud de los afectados pero sin olvidarnos de su dimensión más amplia en cuanto a solidaridad social, para progresivamente ganar terreno y evitar las lesiones y la discapacidad.

¿Cómo está respondiendo la OPS a esta situación?
Desde la OPS/OMS estamos impulsando todo tipo de instrumentos de probada eficacia para evitar los siniestros de tráfico y todas las lesiones, muertes y sufrimientos que ocasionan. Como dije anteriormente, la seguridad vial es un esfuerzo que requiere del compromiso de todos: Salud, Transporte e Infraestructura, Educación, Finanzas, Justicia. Y de las otras ramas de los gobiernos nacionales y de toda la sociedad en su conjunto. En seguridad vial todos somos 'personal de la salud' dentro y fuera de la OPS. Como alguien dijo recientemente, este es un fenómeno que se puede y debe curar, y para el que existe tratamiento. Nuestras vacunas son ciudades y carreteras más seguras para todos, particularmente en una región con tantas inequidades y dentro de un mundo cada día más interconectado.

¿Cuáles son las dinámicas que han de acompañar la aplicación de estas 'vacunas' para que su efecto inmunizador permanezca en el tiempo a medio y largo plazo?
La OPS y sus países miembros están impulsando una agenda de tráfico y seguridad vial que se instrumenta con la asesoría técnica de la organización hemisférica y con el concurso de todos los actores del sector público, privado, de la sociedad civil y de las organizaciones internacionales. Elementos importantes en la instrumentación de esta agenda hemisférica pasan por el desarrollo e implementación de estos tres elementos programáticos:

  • fortalecer el desarrollo de espacios seguros para todos;
  • divulgar las recomendaciones de la OPS/OMS, con un énfasis especial en cambios conductuales y la regulación legislativa en materia de equipos de seguridad (cascos para ciclistas y motociclistas, cinturón de seguridad para todos, incluidos los pasajeros de atrás en los automóviles, asientos especiales para bebés) y en materia de factores de riesgo (especialmente alcohol y velocidad por encima de los límites permitidos);
  • educar a los profesionales de la salud desde una perspectiva de los riesgos colectivos e individuales, informando de la magnitud de las lesiones causadas por el tránsito y con un acento especial sobre los grupos más afectados, como es el caso de los jóvenes varones;
  • y pautar estos asuntos en las agendas de las oficinas y organismos de pediatría de todos los países de la Región para que el mensaje de la prevención y de la seguridad se aplique ya a las nuevas generaciones y a los adolescentes, al tiempo que se estructuran, se aplican y se aseguran el cumplimiento de políticas públicas de seguridad vial.

La OPS fue establecida en 1902 y es la organización de salud pública más antigua del mundo. Es la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud y trabaja con los países para mejorar la salud y elevar la calidad de vida de sus habitantes.

Para mayor información, b-roll y fotografías por favor comunicarse con , Area de Información Pública, tel. 202-974-3699, fax 202-974-3143.